Blog de José Peñín

Una vez más desciendo a la oscura y húmeda bodega para despertar viejas añadas y ver lo que el tiempo ha hecho con ellas. Los cato sin esas emociones que nos embargan cuando descorchamos una reliquia, no tanto por la calidad que pueda perdurar sino por el recuerdo de lo que hicimos aquel año. De este modo la descripción se ajusta a la cruda realidad. Recuerdo a mis lectores que esta sección sirve para sensibilizar al coleccionista que los vinos tienen una vida supeditada al estado del tapón.

Si yendo por el Camino veis un señor con barba patriarcal no lo confundáis con un peregrino. Es Javier Pérez de Andrés escrutando esa bodega, quesería, pastor, poeta, pintor o posadero perdidos en la inmensidad de su Castilla y León para pregonar sus tareas y su retrato humano haciéndose periodista.

 

El Manifiesto de Matador se ha convertido el primer clamor escrito del sector a favor de la defensa de la personalidad de los vinos en su relación con suelo, geoclima y la práctica humana frente a la, hasta ahora, única voz colectiva de las D.O. Todo ello, coincidiendo con el primer abandono de una bodega de la Denominación de Origen Rioja: Artadi.

Entre el frenesí mallorquín de playas con cuerpos al sol y el lujo de mansiones de Valldemossa, se halla un espacio de silencio campesino que nos traslada a la Mallorca del Diecinueve de George Sand y Chopin. Es el paisaje de la viña de Miquel Angel Cerdá y Pere Obrador, dueños y señores de Ánima Negra.