Artadi, EL PRIMER REBELDE DE LA RIOJA

Artadi, EL PRIMER REBELDE DE LA RIOJA

El Manifiesto de Matador se ha convertido el primer clamor escrito del sector a favor de la defensa de la personalidad de los vinos en su relación con suelo, geoclima y la práctica humana frente a la, hasta ahora, única voz colectiva de las D.O. Todo ello, coincidiendo con el primer abandono de una bodega de la Denominación de Origen Rioja: Artadi.


Ayer mismo me puse en contacto con Juan Carlos López de Lacalle, propietario de las Bodegas Artadi y estuvimos de charla.

Peñin.- Para algunos parece ser que esta decisión vuestra es un desagradecimiento hacia la D.O. que, durante muchos años, dio a conocer vuestros vinos gracias a la contraetiqueta.


López de la Calle.-
Nada más lejos de la realidad. Lo que más ansío en este mundo haber continuado perteneciendo a este colectivo histórico que, como pocas Denominaciones de Origen del mundo, ha invertido en promoción genérica de un modo audaz para aupar muchas bodegas que, fuera de ella, hubieran crecido mucho más lento. Pero en esa fase nosotros ya no estamos. Hoy este proyecto ya no es el nuestro. Vamos más lejos. Queremos que se ponga en valor y de un modo público, es decir, en las etiquetas de las botellas, las peculiaridades de los suelos, microclimas y diferencias de los vinos municipales. Fíjate que estas diferencias siempre han existido dentro del sector riojano, pero para el puro comercio de materia prima entre bodegas, para después mezclarlas ¿Para qué? ¿Para lograr un “sabor genérico”? Todo el mundo sabe que nuestra decisión de abandonar la D.O. estaba escrita hace meses.

Pñ.- El Consejo Regulador en su comunicado expone su extrañeza de vuestro abandono como si hubiera alguna otra intención misteriosa, cuando ya han manifestado que están considerando la posibilidad de una nueva clasificación de los vinos en relación con las peculiaridades del pago o municipio.

López de La Calle.- Efectivamente, ellos nos han dicho que están trabajando en eso, pero no me lo creo. Por el momento, no están haciendo absolutamente nada. ¿Qué pueden hacer de aquí en adelante? Pues no lo sé. Supongo que si no lo hacen será una torpeza. El camino de la identificación y el camino de la identidad de los vinos de este país se tienen que hacer tal y como se expuso en la última reunión en el Club Matador. Esa es la postura. Tenemos un patrimonio vinícola riquísimo y tenemos que ponerlo en valor solo y exclusivamente revelando diferenciaciones, mediante la identidad de cada uno de los pueblos, de las comarcas y de los suelos.

Pñ.- Sí, pero las grandes bodegas no están por la labor de secundar este Manifiesto.

López de Lacalle.- Es normal. Yo no estoy poniendo en tela de juicio en ningún momento el modelo de negocio de las grandes bodegas o las que deseen mantenerse bajo la misma contraetiqueta sin mención de peculiaridades. Siempre he dicho que el modelo de Rioja es un modelo de éxito global, el problema es que no es mi modelo. Yo quiero la libertad de hacer lo mejor a mi manera, pequeñas producciones que identifiquen un lugar, una parcela, un paraje o un municipio. Cuatro barriquitas para hacer una cosa especial, así me muevo mejor en el mercado. Ya lo dije antes. Simplemente, poner en valor lo que históricamente en la Rioja era del dominio público entre el sector, que eran las diferencias de calidades según los municipios, cuyos vinos se cotizaban de modo distinto. Este hecho no se trasladaba a la etiqueta porque al final se mezclaba lo excelso, con lo bueno y lo regular. Por tanto, yo quiero seguir ese camino. Yo no me sé mover por precio con los supermercados ni con las grandes cadenas, a otros les es más fácil pero para mí es absolutamente abrupto.

Pñ.- ¿Cómo van a aparecer tus etiquetas si te prohíben reseñar la localidad donde tienes la bodega y, por supuesto, sin aparecer el nombre de Rioja?

López de Lacalle.- Estoy trabajando en este tema, y creo que, por lo menos, vamos a poner Álava.

Pñ.- Pero Álava no es una localidad, es también un territorio, y la gente va a decir: estos señores se van de un territorio y se meten en otro.

López de Lacalle.- De momento, no puedo decir más. No tendremos más remedio que poner el nombre de la provincia donde estamos: Bodegas Artadi, Álava. Mi ilusión sería que, a partir de ahora, se pudiese poner La Guardia, Álava, España. Ya me pusieron una multa del Consejo Regulador el año pasado por poner Álava ¡Dios mío!, si no pido nada nuevo. Solo desearía que, si la Rioja imitó a Burdeos en la barrica, en los métodos de elaboración y crianza ¿Por qué no lo ha hecho en la división territorial de suelos y municipios que tanto éxito ha tenido en su historia?

Pñ.- ¿Serías partidario de una clasificación piramidal de riojas por localidades, parajes, parcelas y los vinos genéricos de la D.O. como son el 90 por ciento? Porque la única mención diferencial que aparece en las contraetiquetas son los tipos de crianza pero no de calidad.

López de Lacalle.- Efectivamente. No creo que se pueda hacer de la noche a la mañana, pues sería un trabajo arduo, pero también es cierto que a La Rioja, por su potencial y recursos, le sería más fácil que a otras zonas.

Pñ.- En una calidad piramidal se puede entender que una bodega situada en la parte de arriba, bien sea en un vino de parcela o municipio, con unas formas de trabajo impecable y de una calidad reconocida por el mercado, pueda costar 60 o 100€, y en la base de la pirámide esté un vino que alcance los 2-3 euros la botella con una etiqueta impecable y una calidad correcta. Incluso creo que sería partidario de que no se descalificara ningún vino para dar por lógico que Rioja no es un marchamo de calidad, sino de origen. Hoy, un vino descalificado es mucho mejor que lo que se descalificaba hace 20 o 30 años. Sería una revolución que en la Rioja se marcara en las contraetiquetas las diferencias de calidad en –por ejemplo- A,B, y C en los vinos, tal cual se producen en la actualidad, y en la parte superior los vinos de parcela, municipio y paraje o pago.

López de Lacalle.- ¿Por qué no? Todo es rioja; no hablemos de calidades hablemos de orígenes. Lo que pasa es que a cada uno se le tendría que dar la categoría correspondiente. Es lo que pasa en Burdeos, que posiciona el vino segmentando las calidades desde la base. Ayer mismo, un periodista de EITB3 le preguntó a José Luis Lapuente Director General del Consejo Regulador: “Pero en La Rioja hay muchos vinos, ¿No? ¿No cree que hay diferencia entre un vino que se produce en Aldeanueva de Ebro y uno que se puede producir en Samaniego? ¿En 100km no hay ninguna diferencia?” y contestó: “No, son diferencias sutiles, no a tener en cuenta. Son vinos de Rioja, sin más”.

Pñ.- Lapuente confundió la calidad con la diferenciación y las diferenciaciones siempre son sutiles, pero definen el sitio. Él se basa en el sabor global, que es lo que les importa, cuya calidad está fuera de toda duda.

López de Lacalle.- Posiblemente.

Pñ.- ¿Qué pasaría si el Consejo Regulador de La Rioja considerase la peculiaridad y personalidad de los municipios y suelos? ¿Vosotros volveríais a la Rioja?

López de Lacalle.- Por supuesto. Pero eso es como pensar en el sexo de los ángeles.

Pñ.- La D.O. C. Rioja está en el mejor momento desde su posición de promoción colectiva, incluso con el mejor rioja de todos los tiempos, pero sin haber ganado un escalón de prestigio global. Eso es muy difícil cuando la estrategia promocional se plantea globalmente a costa de producción, altos rendimientos de la uva y precios de saldo del vino. Mientras que la institución no arriesgue en promocionar nombres propios, modelos y estilos como locomotoras, solo venderá botellas sin aumentar el valor, y el valor solo lo dan las marcas que trabajen desde planteamientos diferenciales de la relación con el entorno natural. Es posible que éstas no vayan a facturar en euros mucho más y que el porcentaje económico de estas marcas en el total de la Rioja sea irrisorio. Sin embargo, la “facturación de prestigio” que obtendría la marca Rioja sería muy superior, cuyas consecuencias darían un crecimiento colectivo en valor económico mucho mayor que en volumen.

Esta decisión de Juan Carlos López de Lacalle de abandonar el “manto protector de la D.O.” está en las conciencias de bastantes bodegas, no solo de la Rioja, sino de tantos otros territorios reglamentados a las que les gustaría hacer lo mismo. Artadi ha sido el primero, una de las tres o cuatro bodegas de más prestigio de nuestro país.

comments powered by Disqus