Blog de José Peñín

Bienvenidos a nuestro Blog. 

El Uruguay vitivinícola no tiene la relevancia mediática de Chile y Argentina, no porque sea un vino menor. Simplemente porque no ha necesitado su proyección internacional porque prácticamente todo el vino se lo beben los propios uruguayos, cuya cota de consumo es la más elevada de América, incluida la del Norte.

Las Denominaciones de Origen, como su propio nombre revela, nacieron en un principio para proteger los intereses socioeconómicos de los vitivinicultores de cada uno de los territorios demarcados. Hoy, cuando la calidad está primando sobre todo lo demás, las nuevas realidades nos llevan a preguntarnos ¿hay que reinventar a las denominaciones de origen para adaptarse a los nuevos tiempos?

En la primera entrega quedó claro cuáles son los vicios y virtudes del comensal y cuál es la carta de vinos mediocre. En este segundo y último post, trazo unas impresiones e ideas sobre lo que debería ser una carta de vinos adecuada y un repaso de los pecados del mal sumiller y los valores del buen sumiller.

El restaurante es el escaparate más visible de la cultura e incultura en relación con el vino. Allí se exhiben los tópicos todavía indestructibles que afectan, no solo al comensal, sino también al sumiller y a la carta de vinos. 

Existen, entre otras, unas prácticas secretas en la enología de las bodegas. Son los llamados “alternativos”, un eufemismo aplicado a sustituir la barrica de roble por virutas, duelas o trozos de distintos tamaños de roble introducidos en los tanques de acero o cemento. ¿Es un pecado? ¿Es un fraude? Este cronista, al que nadie le puede tildar de ser un sentimental de las tradiciones, copa en mano, ha tenido infinitas ocasiones de comparar el vino criado en barrica de roble con el mismo vino criado en virutas. Un asunto que traté hace cinco años en mi blog desaparecido que, con las actualizaciones que el tiempo transcurrido impone, retomo en esta ocasión.

Desde hace algo más de 5 años está cundiendo entre la clase vinatera el interés por retomar los antiguos vinos municipales, o sea, los que producen los viticultores de un municipio. Reedito con las actualizaciones pertinentes mi artículo desaparecido del blog editado en 2013.

El que más y el que menos se frota las manos cuando le regalan una cesta de navidad, botella de champagne incluida. Las burbujeantes marcas francesas han tenido predio en nuestras ilusiones, pero no en nuestro bolsillo.

En los próximos días navideños se impondrán momentos de burbujas y bueno es, no solo beber las luces del champagne, sino también conocer algunas de sus sombras. De los artículos desaparecidos del Blog, rescato el word (con las ampliaciones y actualizaciones pertinentes) donde se desmonta la absurda creencia de que el champagne lo inventó Dom Perignon.

Algunos lectores se quejan de la imposibilidad de acceder a algunos artículos publicados desde el año 2011 al 2014 debido a que desaparecieron de mi blog a causa de algún delincuente informático. Uno de los más demandados es el que encabeza este post y que vuelvo a reproducir para satisfacción también de los seguidores más contemporáneos de este blog.

Hace cinco años en este blog publiqué un artículo sobre los peligros sensoriales del menú degustación. No puedo añadir el enlace ya que fue una de tantas víctimas escritas de mi coleto periodístico que fueron hackeadas. A vueltas del menú degustación, añado ahora un nuevo peligro que es la minuta del vino añadida a la cuenta del innumerable listado de copas que deben acompañar a los bocados.