Catas

Este pasaje no trata de los vinos que más me gustaron porque esta sensación abarca a un gran número de marcas y posiblemente coincide con la mayoría de los profesionales, de los buenos aficionados y, sobre todo, con las evaluaciones de la Guía Peñín. De lo que voy a tratar es de citar aquellos vinos que, presintiendo lo que, copa en mano, voy a llevar a mis sentidos, el resultado, aunque a mejor, no me lo esperaba, no tanto por su calidad, que la doy por muy buena, sino por su diferencia.

Desde 1995 poco ha cambiado la cultura del saber beber. Recupero este editorial de Sibaritas de 1995 en el que ya hablaba del papel de la educación sensorial como clave en la prevención del alcoholismo.

Hace unas semanas viajé a Burdeos a contemplar el espectáculo de la primera comunión de la cosecha 2015. Se llama Primeur, esto es, catar la última cosecha casi virgen en los diferentes châteaux en donde se arremolinan compradores y periodistas copa en mano con los dientes y comisuras teñidas del tinto todavía adolescente.

Son los “25 años del 125”. Una cata comparativa del Colección 125, entre el estado actual de las distintas cosechas de los últimos 25 años y las catas reseñadas en las diferentes ediciones de la Guía Peñin en el momento de lanzarse al mercado cada añada.

Hace unas semanas asistí a una interesante cata vertical de la marca Colección 125 organizada por Bodegas Chivite. Es el primer encuentro que esta firma organiza para goce de la prensa nacional, internacional y para escogidos sumilleres. Todo ello después de los turbulentos cambios accionariales y las crisis económicas y familiares por las que ha pasado esta firma en los últimos años.

Estos son los últimos vinos recibidos en los pasados días

Entre el frenesí mallorquín de playas con cuerpos al sol y el lujo de mansiones de Valldemossa, se halla un espacio de silencio campesino que nos traslada a la Mallorca del Diecinueve de George Sand y Chopin. Es el paisaje de la viña de Miquel Angel Cerdá y Pere Obrador, dueños y señores de Ánima Negra.