Blog de José Peñín

Publicado ya el primer capítulo, este segundo se adentra en las costumbres musulmanas y en un milenio en donde las certezas se imponen sobre las vaguedades hasta llegar a la Revolución Industrial que, sin duda, también le atañe al vino.

¿Como eran los sabores de los vinos de Mesopotamia, Egipto, Roma o Grecia? ¿Los vinos de Jerez del siglo XV eran iguales a los de hoy? Los vinos de Rioja del siglo XVIII no tenían nada que ver con los que se beben en la actualidad.

En mi vida profesional y de vez en cuando hedonista, he descorchado miles de botellas de todas las edades. En esta ocasión daré unos humildes consejos de cómo enfrentarse al descorche de los vinos viejos entendiéndose que el corcho sea de buena calidad.

Hace unos días falleció Fernando Chivite, la última víctima de una maldición que se ha cernido sobre esta familia navarra. De los cuatro hermanos Fernando, Carlos, Mercedes y Julián, este último como único superviviente, todos los demás fallecieron de tres enfermedades diferentes: leucemia, tumor cerebral y cáncer de pulmón respectivamente. Que alguien me rebata si no es una maldición.

No sé a quién se le ocurrió bautizar “tinto de verano” al vino con gaseosa cuando en las tres cuartas partes de la España de hace más de 35 años se bebía en todas las estaciones del calendario. Unos le echan gaseosa y otros refresco de limón carbonatado pero ambos se toman la bebida como un refresco veraniego. La primera opción llegó a ser una bebida nacional entre la clase trabajadora y campesina como una forma de hidratación frente al agua sospechosa.

Ninguna denominación de origen del mundo como el Priorat ha pasado en tan solo 30 años de sufrir el mayor atraso de su aislada economía vitivinícola de garrafón y granel de oscuras mezclas, a ser un modelo de concienciación ecológica y pundonor con el paisaje respetando la identidad enológica de municipios y terruños. El resultado es ser la D.O., después de Jerez, con mayor número porcentual de vinos de alta puntuación.

Hoy Cataluña puede exhibir con orgullo todas las variables del vino por suelos, microclimas, orografía y gente ilusionada dedicada a esta profesión. La calidad y variedad de estilos les sitúa en los primeros lugares del vino mediterráneo. Desde grandes empresarios comerciantes como Torres, Codorniu y Freixenet que pusieron el vino español en el mapa mundial, hasta payeses que pasaron de ser meros proveedores de uvas a convertirse en abanderados del terruño catalán. Hoy son 12 denominaciones de origen y más de 2600 marcas de vinos.

Repasando algunos de los libros editados en los últimos 200 años se puede ver que hubo tiempos mejores sobre la reputación de nuestros vinos a nivel mundial. La fama y prestigio de nuestros vinos del pasado se concedía a los vinos generosos tanto dulces como secos. En cambio, los vinos de mesa eran desacreditados por su mediocre calidad.

Hace más de treinta años entrevisté para El País a Christian Moueix, el propietario de Chateau Petrus, para indagar qué tiene de valor para ser el vino más caro de Burdeos sin llegar a pertenecer a la sagrada lista de los Grand Cru Classè. Un artículo al que hoy no se le quita ni se añade una coma porque Petrus sigue igual, como los grandes misterios indescifrables.

Como continuación al primer capítulo en esta segunda entrega cierro las impresiones sobre lo que vieron mis ojos antes de iniciar mis primeros pasos en el vino.