Blog de José Peñín

Uno de los motivos de la huida o rechazo de la cultura del vino de muchos es la farragosa terminología descriptiva de la cata. Un metalenguaje que para los demás significa una élite aparte. “No entiendo de vinos pero sé el vino que me gusta y el que no me gusta”. Una frase que se repite hasta el infinito entre los neófitos como si para beber o gozar el vino sea necesario ser un experto. En cambio, se admite como algo muy natural el difícil vocabulario de la informática o de la mecánica del automóvil.

E & J Gallo Winery es la firma vitivinícola más grande del mundo. Su producción es de 840 millones de litros que, convertidos en botellas, alcanza la friolera de 1.200 millones, cinco veces más que la de Félix Solís, la más grande de España.