Catar los Grand Cru Classè: la cosecha 2005 15 años después

En mayo de 2008, por invitación de Lavinia París, tuve la magnífica ocasión de catar la cosecha 2005 (una de las tres mejores de los últimos 20 años) de 45 Grand Cru Classè repartidos entre Medoc, Pesac-Leognan, Saint Emilión y Pomerol. Una cata inolvidable con la siempre reconfortante compañía de Juan Manuel Bellver y Federico Oldenburg. Pero no estuvimos solos, demasiado honor para unos humildes informadores españoles, sino también asistió la “creme” del periodismo especializado europeo.

Hace unas semanas tuve la fortuna de repetir la cata de esta misma cosecha, aunque solo los “cru classè” del Medoc y Pesac-Leognan. En esta visita, los probé nada menos que en los propios chateaux y, salvo 10 vinos que correspondían a la Cuarta y Quinta categoría de Cru Classè, los caté todos. Una deferencia merced a los desvelos de Philippe Castéja, Presidente del Conseil des Grands Crus Classés en 1855, y con la impagable compañía de Sylvain Boivert, su director, quien me acompañó durante las tres jornadas imperecederas. Con Sylvain visité 15 chateaux, todos Cru Classè, catando en Brane-Cantenac y, además de éste, el resto de la Apellatión Margaux. Del mismo modo, los de Saint-Stephe en Chateau Cos Labory y en Ch. de Camensac y algunos del resto de los de Haut Medoc.

De los 47 Grand Cru Classè de la cosecha 2005 que caté hace unas semanas, solo aparecen los 23 que comparo con la cata de la misma añada de mayo de 2008.

Diferencias en la cata

El objetivo no era tanto el volver a catar horizontalmente la gran cosecha 2005 comparando unos chateaux con otros, sino cotejar la misma cosecha 15 años más tarde y ver lo que este tiempo ha hecho cambiar al vino, entendiendo que ya estaría en su cenit de cualidades. Sin embargo, el resultado me confirmó que para las grandes añadas del Medoc, sobre todo las de los legendarios del Premier Grand Cru Classè, su cenit es más tardío que los 15 años más en botella. Percibí, sobre todo en las marcas más gloriosas, una fase de cierto hermetismo en sus características. En la prueba parisina de 2008 (3 años después de la cosecha) los vinos habían desarrollado una mayor potencia aromática, tanto en expresión primaria (fruta y terruño) como los matices micro-oxidativos de la crianza, añadiendo la ventaja en los últimos tiempos del extraordinario trabajo con los taninos de los jóvenes enólogos lejos de la astringencia de 40 años antes, si bien, en su mayoría eran perceptibles pero maduros.

En resumidas cuentas: en la cata de los primeros días de marzo último, los rasgos más plausibles de las marcas más insignes aparecían con la sordina del hermetismo citado, pero sin entrar en la gloriosa fase de los fenómenos de la reducción (rasgos florales, incienso, tabaco, cuero) añadidos a los especiados que siempre perduran. Un auténtico cenit que suele mantenerse en una larga meseta que bajaría según el estado del tapón. Un ejemplo “fuera de concurso” fue la cata de Chateau Tartre 1998, donde estos delicados rasgos reductores aparecían con absoluta plenitud frente a los más moderados de la cosecha 2005. Asimismo, probé la cosecha 1982 de Chateau Batalley, fiel representante de los primeros burdeos de mayor maduración en viña y que estaba sublime. Después probé la cosecha 1975 que me recordaba a los vinos de aquellos años con aristas y acidez, pero con la fineza y complejidad que otorga el paso del tiempo. Todos más evaluados que en los dos exámenes de la citada cosecha 2005, sobrepasando los 97 puntos. Todos estos ejemplos demuestran que los burdeos de la “rive gauche” su culminación la alcanzan a partir de los 25 años.

Las puntuaciones “Cru classè” de otros críticos

He repasado las puntuaciones de la cosecha 2005 de las dos puntas de lanza de la crítica internacional, como son Wine Advocate (Parker) y Jancis Robinson, amén de alguna mirada a otros autores. En general, casi todos suelen ser algo generosos. Advocate puntúa a base de cienes a los 1er. Cru Classè y baja demasiado en las categorías inferiores, mientras que Jancis puntúa 19,5 (99 puntos) a todos los Premier Cru sin distinción, al tiempo que no baja de los 17 (92,5) en las restantes categorías. La escritora británica cató gran número de ellos en Burdeos en las jornadas del “primeur” al año siguiente de la cosecha, mientras que en catas en años posteriores rebajó algún punto que otro, tal y como me ha sucedido, por lo del hermetismo que comentaba antes y que podéis ver a continuación.

Categorías según los precios

Se sabe que la clasificación de 1855 fue dada en función de los precios mantenidos 100 años antes, no en base a la calidad como cualquiera pudiera pensar. Los precios del mercado en los tiempos napoleónicos como en las subastas de obras de arte, se decidían en relación con la demanda de los compradores. Para determinar el listado ya se dibujaba cuáles eran los vinos más demandados por la sociedad británica y, por lo tanto, con los precios más elevados. También es cierto que, desde la consideración de Haut Brion como el mejor vino desde finales del siglo XVII, se fueron añadiendo las otras tres propiedades legendarias, como Latour, Margaux y Lafite. Siempre quedará la duda de si en un momento determinado, estos vinos adquirieron notoriedad puntual por la calidad de sus suelos en los primeros años de su historia, o bien que el prestigio de pertenecer a la clasificación obligaba a sus miembros a producir los mejores vinos del Universo. El concepto de "Noblesse Oblige", es decir, la responsabilidad de ser el mejor por pertenecer a la célebre lista, todavía sigue vigente y que todos sus miembros respetan.

En la actualidad, y salvo los Premier Cru Classè, jerarquía que se menciona en la etiqueta, en las categorías supuestamente inferiores (deuxième, troisième, quatrième y cinquième) estos rangos no se citan en la misma. Solo aparece el término Grand Cru Classè para evitar categorías que puedan resultar peyorativas. Los precios más elevados de algunas marcas de categorías inferiores se deben a la mayor notoriedad o prestigio del chateau.

Dónde comprarlos

Es evidente que en España es posible adquirir cosechas más recientes de gran número de marcas. En cambio, cuando se trata de localizar añadas concretas más allá de los 5 años, hay que buscar en las plataformas online del extranjero o en los buscadores como el www.winesearcher.com que localiza a distribuidores europeos, evitando en lo posible a los asiáticos y americanos por los costes de envío. Es muy importante reseñar que los precios de esta añada no difieren mucho de las cosechas recientes. Salvo alguna excepción en vinos integrados en grandes subastas, las grandes diferencias de precio entre los vinos más viejos y los recientes han pasado a la historia. Por otro lado, las cotizaciones en la venta Primeur han dejado de ser un diente de sierra por la menor diferencia de calidad entre las cosechas.

1er. Cru Classe

Chateau Margaux

Son las leyendas del vino mundial. Vinos que se adueñan del alma. Son los que la historia ha situado en el pedestal y su calidad, claro está, transmite no solo la magnitud de sus suelos, sino el trabajo de orfebre de su equipo humano. Tal y como cité más arriba, el momento actual de estos vinos atraviesan el hermetismo de una transición y, por tanto, obtienen una puntuación algo menor, salvo Chateau Mouton Rothschild, que fue al contrario debido al marcado acento del roble percibido en la cata parisina. Lo más espectacular no son las elevadas puntuaciones, que también las podemos ver en bastantes vinos españoles, sino la gloria de lograr vender producciones de 6 cifras a los precios que cito más abajo. Valga un ejemplo: la producción de Vega Sicilia Único son 75.000 botellas anuales, a una media de 300 € botella y los más caros de España, Pingus y L’Ermita, con precios similares a los Premier Cru bordeleses, apenas sobrepasan las 5.000 botellas anuales de producción.

El rango de precios de los Premier Cru Classè se mueve alrededor de los 1.000 euros botella con la puntuación media de los cinco chateaux de 97 puntos.

Chateau Margaux 2005 (Margaux). Producción: 360.000 botellas. 916€, Millesima.

Cereza intenso. Aroma especiado, clásico (24 meses en roble, taninos secos pero maduros), cierta acidez, redondo, graso, finos recuerdos reductores de cuero y cedro. Expresión todavía algo cerrada. La cata de mayo 2008 obtuvo 98 puntos por su mayor expresión aromática, finas notas minerales, fruta madura y, a la vez, elegantes tonos tostados. En esta ocasión rebajaría 2 puntos.

Chateau Lafite Rothschild 2005 (Pauillac) Producción 96.000 botellas. 1.142€, Decántalo.

Sigue siendo el mejor de los 1er. Cru, si acaso con un punto menos que en la cata parisina. Continuaba con su color cereza intenso. Aroma complejo, floral y frutal. Boca lleno, amplio, taninos aterciopelados, graso, persistente, matices elegantes de reducción en botella. La cata de mayo 2008 obtuvo 100 puntos por su fascinante complejidad, con una extraordinaria elegancia de los taninos, aunque marcados y un retronasal de película, paladar muy persistente y con recuerdos florales.

Chateau Latour 2005 (Pauillac) 216.000 botellas. 1.395€, Millesima.

Cereza oscuro con un ligerísimo matiz anaranjado. Aroma fino, elegante, rico en matices terciarios (cedro, tabaco), lleno de rasgos complejos, con recuerdos de placeres olvidados; potente, redondo, con una suavidad aterciopelada. En mayo de 2008 obtuvo 99 puntos, mientras que en ésta la sensación de hermetismo le podría restar 2 puntos quizá.

Chateau Mouton Rothschild 2005 (Pauillac) 300.000 botellas. 957€, Uvinum.

En este caso me pareció algo mejor que en la cata de 2008, más armónico, con un color intenso con aroma voluptuoso, sutil, con expresión todavía frutal, con una boca con taninos marcados pero elegantes, finos tostados, redondo, lleno y graso, con final de boca largo. La cata de 2008 apunté en mi cuaderno 96 puntos, algo más bajo por la nota de ebanistería sin fundir con el vino que aprecié en aquella prueba.

Chateau Haut-Brion (Pessac-Lèognan) 144.000 botellas. 1.095€, Vila Viniteca.

Muy cerrado en aroma y boca. El color mantiene la tonalidad intensa con un aroma especiado con las notas que recuerdan la trufa (sotobosque, tierra húmeda). Potente de sabor, taninos aterciopelados, lleno, con volumen. En general, aún predominan los matices primarios sobre los terciarios en baja intensidad, incluso después de 2 horas de decantación. En mayo de 2008 obtuvo 100 puntos. Entonces fue un vino total con una expresión riquísima de matices, una complejidad suprema que no expresa en la reciente cata rebajando mi apreciación con 2 o 3 puntos menos.

Mis preferencias

1º Chateau Lafite Rothschild

2º Chateau Haut-Brion

3º Chateau Latour

4º Chateau Margaux

5º Chateau Mouton Rothschild

2º Cru Classe

Chateau Ducru-Beaucaillou

Son vinos con menor “misterio” y complejidad y sin ser tan relevante la prima del prestigio como los 1er Cru. La puntuación media alcanza los 94 puntos y el precio medio es 153€ botella. Aquí se puede ver como la puntuación baja 3 puntos, pero el precio medio desciende considerablemente, no tanto por esta diferencia cualitativa sino por su menor valor histórico. Es curioso observar que el factor del hermetismo que citaba de los “Premier”, no se produce en esta categoría y en las siguientes, salvo alguna excepción, de tal modo que la puntuación de la cata reciente es ligeramente superior. Un ejemplo claro lo tenemos en la valoración de Ducru-Beaucaillou ,que ha dado todo de sí de su gran riqueza de matices.

Chateau Brane-Cantenac 2005 (DO. Margaux). 125€, Uvinum.

Algo mejor que en la cata de 2008 que obtuvo 92 puntos. Cereza intenso. Aroma fenólico (tinta china), chimenea, fruta madura, con expresión, boca sabroso, cuerpo medio, taninos grasos, elegante, todavía con destellos de juventud.

Chateau Lascombes 2005 (Margaux). 150€, Millesima.

Uno de los “potentes” de esta jerarquía. Cereza intenso. Aroma con evocación de tinta china, fruta negra (arándanos) y especias (cedro, pimienta). Boca potente, lleno, con taninos marcados pero maduros. En mayo de 2008 obtuvo 94 puntos. Gana un punto por su mayor redondez.

Chateau Rauzan Segla 2005 (Margaux). 160€, Uvinum.

Me pareció algo menos expresivo que el vino anterior Lascombes, pero con un punto más que la cata de 2008 que tuvo 93 puntos, entonces ligeramente más cerrado. Color intenso. Aroma especiado de cierta intensidad, taninos grasos y redondos, cremoso, persistente.

Chateau Baron de Pichon-Longueville Comtesse de Lalande (Pauillac). 157€, Idealwine.

Aunque tuvo 98 puntos en 2008, en esta ocasión quizá le restaría algún punto por su ligero hermetismo. Cereza intenso. Aroma complejo (lácteo con chocolate), sotobosque (trufa, tierra húmeda) elegante, fruta madura. Boca corpóreo, sutil, graso, aterciopelado, redondo.

Chateau Montrose 2005 (Saint-Estèphe). 159€, Vivino.

En la cata de 2008 obtuvo 95 puntos. En esta ocasión merece más. Cereza intenso. Aroma algo dulce, elegante, especias (pimienta, curry). Boca amplio, lleno, sabroso elegante, con cuerpo.

Chateau Ducru-Beaucaillou 2005 (Saint-Julien). 271€, Millesima.

Toda una auténtica sorpresa, a la altura de un Premier. El vino esta sublime sin necesidad del respaldo del color, ya que es más abierto que los anteriores y rico en expresión de fruta y crianza. Aroma terciario, especiado, con dejos herbales del cabernet sauvignon, elegante, sutil. Boca con taninos sedosos, amplio, lleno, con retrogusto a yodo, sabroso, persistente. En la cata de mayo de 2008 obtuvo 93 puntos ya que estaba algo hermético y taninos marcados muy inferior a la última cata.

Chateau Gruaud Larose 2005 (Saint Julien). 69€, Wine-searcher.com

Sin llegar a la magnitud del vino anterior, aún es mejor que en la cata de mayo de 2008 que obtuvo solo 90 puntos por ser menos armónico. Para ser un Grand Cru Classè tiene un precio envidiable. Cereza oscuro. Aroma frutal, especiado, recuerdos de cacao y fondo lácteo. Boca algo ligero, sabroso, frutal y especiado, armonioso en toda regla.

Chateau Leoville Barton 2005 (Saint-Julien). 78€, Wine-searcher.com

No muy diferente al vino anterior, pero algo mejor que en la cata parisina que obtuvo 93 puntos. Cereza oscuro. Aroma con notas cremosas y especiadas, roble viejo, tinta china, sotobosque (hojarasca húmeda). Paladar seco, con taninos marcados, fruta negra austera.

Mis preferencias

1º.- Chateau Ducru-Beaucaillou

2.- Chateau Baron de Pichon-Longueville Comtesse de Lalande

3º.- Chateau Leoville Barton (excelente precio calidad)

4º.- Chateau Lascombes

5º.- Chateau Montrose

 

3º Cru Classe

Chateau Giscours

En esta categoría se produce el gran salto en el precio que baja a la mitad de la categoría precedente, pero con tan solo un punto menos de la evaluación media y, por lo tanto, con una excelente oportunidad de compra.

La puntuación media desciende a los 93 puntos por la anormal y puntual baja puntuación de algunos vinos. El importe medio es 79 €, que podría ser menor si no fuera por el mayor precio de Chateau Palmer.

Chateau Giscours 2005 (Margaux). 55€, Wine-searcher.com.

Excelente precio. En la cata de mayo 2008 tuvo 96 puntos, uno másque la última cata gracias a un matiz floral y potente en su conjunto. Cereza oscuro. Aroma especiado, elegante, evoca matices de cedro y cuero nuevo. Boca lleno, amplio, graso, sabroso, complejo, taninos sedosos.

Chateau la Lagune 2005 (Haut-Medoc). 91€, Cellartracker.com.

En la cata de 2008 obtuvo 93 puntos gracias a la mayor expresión frutal. En esta ocasión apenas varía su evaluación compensado por su mayor equilibrio. Color granate. Aroma de intensidad media, cierta complejidad matices especiados, algo frutal. Boca redondo, cuerpo medio, sabroso.

Chateau Palmer 2005 (Margaux). 234€, Wine-searcher.com.

No ha variado la puntuación con respecto a la cata de 2008 que obtuvo 94 puntos porque si bien ha cedido con una menor relevancia frutal, en cambio ha ganado una mayor expresión reductora. Cereza intenso. Aroma con notas tostadas, sotobosque, trufa, cremoso, con fina reducción. Boca lleno, sabroso excelente equilibrio acidez-alcohol, tanino marcado pero redondo, con persistencia.

Chateau Calon-Ségur 2005 (Saint-Estèphe). 79€, Wine-searcher.com.

Apenas se ha movido de los 95 puntos de mayo de 2008. Cereza intenso. Aroma complejo (azafrán, chimenea) notas de trufa y cierto perfil de elegancia reductora (tabaco, cuero). Boca lleno, amplio, complejo, especias finas y taninos redondos.

Chateau Lagrange 2005 (Saint-Julien). 70€, Vivino.

Algo mejor que la cata de mayo 2008 con 94 puntos porque entonces pecaba de unos tánicos ligeramente secantes. Cereza oscuro. Aroma complejo, fino, racimo, ligera y elegante pirazina (pimiento verde). Boca lleno, fino, sabroso, complejo, taninos marcados pero maduros.

Mis preferencias

1º.- Chateau Giscours

2º.- Chateau Calon-Ségur

3º.- Chateau Palmer

4º.- Chateau Lagrange

4º Cru Classe

Chateau Talbot

La puntuación media es de 93 puntos igual que la clasificación anterior, pero el precio medio todavía es más bajo: 60 €, aunque las marcas sean menos “sonadas” que las del 3eme Cru. Se puede observar que existe cierta homogeneidad entre precios y puntos.

Chateau Branaire-Ducru 2005 (Saint-Julien). 65€, Wine-searcher.com.

No varia apenas con la valoración de mayo de 2008 que tuvo 93 puntos. Cereza oscuro. Aroma cremoso (excelente roble), fruta madura con expresión y cierta complejidad. Boca especiado, roble seco, taninos algo marcados, un vino de más futuro.

Chateau Talbot 2005 (Saint-Julien). 43€, Idealwine.

Ha mejorado bastante frente a los 92 puntos en la cata de 2008. Cereza oscuro. Aroma “bordelés” (trufa, tinta china, pimiento verde) con matices especiados de casi imperceptible fina reducción (cedro, tabaco, cuero) con un paladar lleno, redondo, con cierto volumen, sabroso.

Mis preferencias

1º.- Chateau Talbot (un precio muy interesante para ser un GCC).

5º Cru Classe

Chateau Lynch-Bages

La puntuación media es de 93 puntos y el precio medio es de 56€

Chateau Grand-Puy-Lacoste 2005 (Pauillac). 65€, Wine-searcher.com 17 JR.

Se cató en mayo 2008 con 93 puntos y en esta apenas varía. Cereza oscuro. Aroma ahumado-tostado, frutos negros, especiado. Boca algo corpóreo, taninos marcados, especias finas.

Chateau Lynch-Bages 2005 (Pauillac). 100€, Wine-searcher.com 17 JR.

¡¡Sorpresa!! Un 5º Cru Classe a la altura de un Premier con una auténtica exhibición de cacao, pétalos, fruto negro, especias finas, complejo y armonioso. Boca lleno, amplio, complejo, con taninos elegantes. Mejora la cata de mayo de 2008 cuando obtuvo 95 puntos.

Chateau Pontet-Canet 2005 (Pauillac). 109€, Wine-searcher.com 17,5 JR.

Del mismo grupo de Lafite. Cereza intenso. Aroma tostado con una punta de roble desmarcado, chocolate, especiado. Boca potente, sabroso, con algún matiz, roble que persiste en boca. Ha mejorado la cata de mayo de 2008 cuando tuvo 90 puntos.

Mis preferencias

1º.- Chateau Lynch-Bages (prestigio y calidad)

2º.- Chateau Grand-Puy-Lacoste (buen precio)

 

 

comments powered by Disqus